miércoles, diciembre 07, 2011

Dios y yo

Hola, soy Mahoma y voy a ser vuestro 
guía en este post con toques afrutados.


En general este blog jamás he dejado traslucir mis creencias religiosas más allá del no ser católico, protestante, musulmánico, presbiteriano, copto, mormón, budista ni cosas semejantes. Dicho así, pudiera parecer que en realidad soy un canijo con gafas de pasta que se ha buscado su propia religión que no está dentro del mainstream imperante, algo alternativo y que deberé abandonar en cuanto demasiada gente la conozca. Pero no, tampoco tengo tales creencias. Tampoco soy ateo.

Tras este punto y aparte dedicado a crearme expectación a mi mismo, porque creo que si nadie lo había preguntado antes es porque a nadie le importaba, diré que mi relación con una hipotética deidad es más bien etérea, luminiscente, irradiada y demás palabras aleatorias.

Para empezar, soy incapaz de creerme nada de lo que dicen las religiones organizadas, aunque debo reconocer que han explotado el concepto de deidad en su vertiente literaria demaneras realmente bellas: Hay partes de La Biblia de gran calidad literaria, el Kojiki por momentos es casi poético (aunque, como La Biblia, tiene sus partes aburridas), del Corán no puedo hablar porque no lo he leído y el libro ese del budismo “ De cómo me calló un elefante blanco mientras meditaba bajo un álamo” sólo puedo decir que lo intenté leer un par de veces en un hotel de Thailandia donde me lo pusieron en la mesilla de noche a imagen de los moteles de carretera gringos y no pasé de la segunda página: actúa como morfina natural sobre mi cerebro. Y sí, el budismo no es deítico, pero la ruleta de la fortuna es un concepto cuanto menos endeble. Más allá de la vertiente literaria, que alcanza cotas de magnificencia y complejidad hasta entonces impensables con Philip K Dick o un maravilloso perroflautismo racional con Dan Simmons o el teísmo artístico, que nos ha dado cosas como buena parte de Angkor Wat, catedrales maravillosas, iglesias románicas sobrecogedoras o cosas como el Deus Irae (tanto de Dvorak como de Mozart), la mayoría de constructos teológicos me parecen bastante absurdos. Ojo, no hablo de las supuestas demostraciones de los distintos dioses, hablo de un ser todopoderoso al que le preocupe lo más mínimo qué estoy haciendo con mi vida o si me la machaco viendo porno belga de transexuales y furris. Mejor, como ejemplo, partamos por ejemplo de la teología cristiana, que es la que más a mano tenemos todos (supongo), y además se parece bastante a la musulmana:
Dios, Yahvé, Jehová etc. crea el mundo en 7 días en un orden un tanto macarrónico, por llamarlo de alguna manera. Esa parte la aceptamos como cuento de hadas porque no soporta ni la menor crítica, aunque haya tronados que se la crean.








YENTONSES LO KREO TODO LLAORA TE 
MATARA PORKE ERES HIMFIEL TROLO PUTO.



Sigamos.
Estamos en la época de Egipto y demás. ¡Ups, son históricamente falsas!¡Mil rayos y centellas!
Volvamos un poco para atrás:
Tenemos a Sodoma y Gomorra, donde unos tipos están dedicándose a la sodomía y a la gomorría y Dios se enfada mucho por lo que hagan esos seres y los desintegra, salva a un tío que se dedica como poco al estupro, mete en un barco que no llega ni a megayate del puerto de Valencia a todos los animales conocidos, inunda la tierra y luego se arrepiente. Quitando el hecho digamos anecdótico de meter a todos los animales no acuáticos del mundo mundial en una chalupa construída con la tecnología del neolítico, ¿Qué nos enseña esta historia sobre Dios?
Dios, ser todopoderoso, creador de un universo que la mayoría de los mortales no alcanzamos ni a comprender, del que nuestro planeta no representa ni la diezmilbillonésima parte de su esplendor, se enfada porque en dos ciudades preindustriales (con unos pocos cientos de habitantes, un par de miles a lo sumo) la gente se dedique a fornicar como animales y a dorarle la píldora a alguien que no sea él, así que coge al primer pirado que encuentra, le dice que haga un barco y mata al resto. Como no es suficiente, se carga el mundo entero, pero al final el devoto llora, gime, implora y le cuenta un par de chistes a Dios y este perdona al planeta.

Ole ole ole


Es decir: Dios no sólo no es infalible y se equivoca sino que tiene rabietas de niño pequeño por lo que sucede en lo que hoy serían pequeñas aldeas hediondas llenas de analfabetos. Bien, vale. Así va a seguir, vengador y enrabietado, durante unos cuantos capítulos hasta llegar al Nuevo Testamento. De pronto, la Deidad ya no tiene rabietas y es más un padre bondadoso que obra milagros por mano de su hijo, ya no es un arbusto en llamas ni un ser que mata a los primogénitos varones.
Digamos que el concepto filosófico de Dios está más evolucionado en el Nuevo Testamento, lo que hace descartar al anterior como falso porque si Dios es perfecto no evoluciona.
Digamos que tomamos el concepto teológico del nuevo testamento, que no el de la Iglesia Católica y el “Si te tocas el pene Dios te tirará un rayo” de San Pablo y sus amigos: Dios es un padre bondadoso que no abre la boca excepto por mano de su hijo y al que en general le importa poco lo que hagas mientras no seas un borde y le hables de vez en cuando. Pero claro, como buena religión organizada vuelve a fallar ahí, en el hecho de ser una religión: ¿Por qué a un ser todopoderoso, ya no creador como antes sino contenedor del universo, de todos los seres que en él habitan y de todo lo cognoscible, tiene el más mínimo interés en que yo hable con él? A mi me daría igual si un grupo de bacterias dentro de mi cuerpo –suponiendo que tuviesen algún tipo de entramado cognitivo dentro de su unicelularidad- pensase en mi. Y no sólo eso, sino que estamos de nuevo en que Dios no es perfecto en el propio sentido que él ha dado de la perfección, pues es arrogante o, como mínimo, se siente solito.





DIIIES IRAE 
¡DIIIES IRAE!


Y claro, no estoy entrando en el concepto de vida eterna. Bien entendida la eternidad es una putada. En serio, pensadlo. Si incluso el infinito de los números numerables se me hace angustioso, no quiero imaginar la eternidad en tiempo continuo. Y no sólo eso: ¿Qué sentido tiene que un ser todopoderoso cree una realidad paralela donde te hace un betatest de apenas un pestañeo en tiempo cósmico, que es en el que él vive y si te has portado bien te guarda por toda la eternidad en un disquete donde serás feliz? ¿Por qué juzgar a un ser que tú mismo has creado y sabes cómo actúa y por qué en un tiempo objetivamente ridículo para premiarle o castigarle por toda la eternidad?¿Por qué premiar el que te haga la pelota si en teoría está por encima de eso?
Volvemos al hecho de la perfectibilidad de Dios, con todo lo que ello implica.
Y no entro en conceptos como el de la rueda de la reencarnación porque me entra la risa.
Y ojo, esta capacidad de ser el 'Gran Hermano' virtual tuvo un rol importantísimo para mantener la paz social intragrupo a lo largo de la historia y cohesionar determinadas comunidades, pero hoy en día me parece bastante ingenuo como concepción teológica elaborada.









I'm watching you



Y claro, con esto llegamos a conceptos teológicos más modernos, como dios como contenedor de toda la realidad, como motor de todo más allá del tiempo y el espacio; el argumento ontológico de nada es más grande que lo más grande que pueda haber como cosa grande y demás abstracciones.
Y aquí nos acercamos al núcleo de mis creencias religiosas: Con ese tipo de deidad no hay juego posible. Es decir, al tipo le da exactamente igual lo que yo haga y a mi me da igual lo que él haga. Si él configura la realidad, yo puedo ser obliterado del pasado, presente y futuro, pero en realidad le doy igual, así que si lo hace será porque ha tenido una flatulencia o está jugando al Sims conmigo en el caso a la vez más interactivo y menos, pues soy una simulación y todo acaba en cuanto apaguen el PC. Lo que vuelve, otra vez, a: Aunque existiese algo, a mi me da igual: No va a afectar en nada a mi vida. Cuanto más elaborado y plausible es un sistema teológico, menos capacidad de afectarme tiene su o sus deidades. Cuanto más sólidos sus postulados, más los aleja potencialmente de mi. Excepto, claro, si un arbusto incombustible en llamas me hablase o una cara de Bélmez me largase un discurso, en cuyo caso iría a mi médico más cercano a hacerme unos análisis y una "cosa de esas que te ponen el cerebro de colores", pero esa es otra historia.

jueves, diciembre 01, 2011

Idiotez y retórica.

Como decíamos ayer (¿?) los seres humanos nos desenvolvemos en un constructo discursivo atomizado y empoderado en entes autónomos y autótrofos. Los gordos también se desenvuelven cuando intentan adelgazar enrollándose en plástico de bolas, pero esa es otra historia. Además, la primera frase me la he inventado y no tiene sentido como ya todos (la araña de Google y un búlgaro loco que quiere aprender español, que son los únicos lectores que le quedan a este blog) habrán podido imaginar.

Decíamos que el ser humano se desenvuelve en un entorno donde el discurso y la retórica tienen mucho que decir en la formación de opiniones y tendencias, más allá del mensaje que estén transmitiendo (Ahora sí)

¿Adónde quiero llegar con una perogrullada tal?

A que, en general, la gente es idiota; o dicho como dirían en un comunicado interno de Izquierda Unida, que la lógica interna del capitalismo burgués esculpe un y una realidad material a partir de un discurso ficticio basado en los y las ilusiones de falso triunfo que emanan de los y las modelos aparentemente imitables pero en esencia destructores de los y las estructuras básicas de cohesión humana de un y una sociedad igualitaria y ecosocial.

Resumen de lo dicho hasta el momento

Si habéis comprendido en su totalidad lo que quiero decir significa que habéis entendido mejor que yo lo que quiero decir, porque no he dicho nada. Y eso es, exactamente, de lo que quiero hablar: de la nada, o en su vertiente más actual, de la retórica del 15M.

Y ahora sí que voy ya como más en serio, todo lo anterior es culpa del Twitter.

Dos cosas han sucedido a la vez que han puesto de manifiesto la vacuidad de determinados popes de lo mediático y lo social: El fenómeno (fugaz, supongo) Nigel Farage y el iPad de Alberto Garzón (@aGarzon para los hamijos)

El primer fenómeno, la ordalía de enlaces, alabanzas, aplausos, eyaculaciones y autoexculpaciones (el tío es de derechas pero tiene razón etc.) de la izquierda oficial, la Izquierda de Verdad y sus PENSADORES, así en mayúsculas, sobre lo bien que les parece el discurso de Nigel Farage, y digo el discurso porque sólo tiene uno, ha puesto de relevancia la vacuidad absoluta tras la mayoría de ataques al sistema vía el No Nos RepresentanClaro, al parecer queda mal decir que los diputados del Congreso y sus hermanos tontos los senadores no nos representan tras horas escasas de unas elecciones donde todo el mundo ha tenido oportunidad de votar a un representante, así que los que ahora no nos representan son los eurodiputados, que hace mucho que no votamos por ellos. Y ahí está Nigel Farage, un señor cuyo único discurso es “El sistema electoral inglés es perverso porque nadie me vota no salgo de diputado ni regalando condones” (eso me suena, y eso que los ingleses tienen un sistema electoral completamente opuesto al español. No salís porque no os votan, mendrugos) y “Los burócratas de Europa no nos representan”, sobre todo el Gong Ronkui ese que es feo de cojones igual que la Ashton, que para relaciones públicas mejor elegir a Adriana Lima que las tías buenas venden más entradas para las discotecas.

Esta sí es una Ministra de Exteriores

Y lo gracioso es precisamente que con ese discurso que no resiste ningún tipo de crítica constructiva y demagogo hasta el hartazgo es el que ha hecho aplaudir a la intelectualidad ¿Y por qué? Porque Nigel Farage está enfurecido. Está enfurecido como lo estaba Lerroux, está enfurecido como lo está Le Pen, está enfurecido como tantos otros que tras pegar cuatro alaridos tras una palestra atraen a gente que está enfadada y sólo quiere que le calienten ambas orejas sin pasar por el cerebro.
Claro que el meme de un tío enfurecido no representa a los líderes intelectuales de un movimiento ni, en última instancia, de la Izquierda Verdadera porque memes de gatitos hay miles todos los días. Un estornudo no es un síntoma.
O no lo es hasta que toses mil veces en un dos horas y escupes un pedazo de pulmón, o como yo lo llamo, Wild Alberto Garzón Appeared. Use Pokéball?.

¿Quién es Alberto Garzón?  Alberto Garzón es un excelentísimo señor diputado que se hizo famoso por pegar cuatro voces durante el 15M, llamar la atención de IU y acabar en sus listas. Por eso y por hacer que la mayoría de chicas con inclinación perrofláutica moderada en España mojen las bragas y no presten atención a lo que dice (cosa que me parece admirable, ojo, eso no es un reproche)
¿Por qué me parece significativo de algo? Aparte de por lo ya dicho, el día después del meme de Nigel Farage apareció en el 20Minutos una entrevista que pasó bastante desapercibida pero gracias a la puntualidad de Renfe tuve el placer de disfrutar y, esa misma tarde, el enfrentamiento entre dos titanes de la Verdadera Izquierda: El Teleoperador y sus empoderados y AGarzón y la Izquierda Verdadera Pero Institucional. Un espectáculo. Empecemos por la entrevista que, ya con el titular, resulta apoteósica:


"Ahora nos dirigimos del neoliberalismo al neofeudalismo"

Tras esa afirmación esto era necesario


Fascinante, o al menos así me lo parece. Más allá de la profundidad de la entrevista, las respuestas de Alberto Garzón están tremendamente razonadas y no son consignas repetidas hasta la saciedad para que calen entre los ya convencidos. Apenas.
En serio, si alguien encuentra un razonamiento sólido en las respuestas más allá de las consignas habituales que me lo diga en comentarios y me tragaré mis palabras.


Viendo la profundidad de las reflexiones de un lado y otro:

¡Júrame que no tienes ya un portátil y un móvil 3G! ¡Júrame que necesitas software propietario!

¡He renunciado a un 60% de mi salario para dárselo al partido, si quieres no lo hago y me lo quedo!

No sé, léanlo entero, por favor. Yo espero.
¿ya? Vale, sigamos ¿Por dónde empezar?
1-      ¿De verdad queremos que nuestros diputados cobren salarios mínimos y sólo se dediquen a ella los que puedan permitírselo y los que quieran enriquecerse con medios ilícitos?
2-      ¿De verdad no hay mejor argumento que “como ya tienes un portátil no necesitas un iPad”?
3-      ¿De verdad es loable renunciar a una parte de tu salario para dárselo al Partido?
4-      ¿De verdad pretendemos que alguien rechace el ordenador del trabajo porque ya tiene uno en casa?
5-      ¿De verdad es argumento el hecho de que sea software propietario y no el que otrosgobiernos no han considerado dar iPads por sus deficiencias de seguridad?
6-      ¿De verdad nadie ha considerado el argumento de la conveniencia de un portátil de los de toda la vida respecto de un iPad que, entre otras cosas, no es multitarea auténtico?
Y así podría seguir toda la noche.

En general, todo el argumentario desde uno y otro lado son de pandereta, lo cual es verdaderamente deprimente porque ambos son Portavoz dela Ciberizquierda y Portavoz de la Ecoizquierda Verdadera respectivamente por su supuesta capacidad retórica sobrehumana. Más que sobrehumana yo diría más allá de toda comprensión.
 Fritz Lang

Y claro, si todos los portavoces de la Izquierda Verdadera, desde los oficiales a los oficiosos, no sólo no tienen capacidad de hilvanar un discurso coherente; si hay un grupo no marginal de gente que cree que la política de un país debe decidirse en clave de Ley Sinde; si todos los autoproclamados Escépticos Oficiales que se dicen azote de supercherías y pseudociencias caen en brazos del primer embaucador político o económico que les dore la píldora y aceptan sus chafarderías sin oponer ningún tipo de resistencia factual, argumental, dialéctica o mantienen el más mínimo escepticismo y sangre fría que se espera para analizar cosas de relativa relevancia; y lo que es peor, si todos ellos son ensalzados por el populacho como esos “intelectuales” que hablan de todo, desde la política exterior de Estonia a los problemas económicos de Ecuador pasando por la historia del cine de Quebec en los años 20 (La frase no es mía, es de JFV) es que realmente estamos jodidos, y al parecer la LOGSE no es el problema, el problema somos todos. 

Prohibido plagiar o hacer obras derivadas sin permiso. Prohibida su distribución comercial (¿realmente alguien podría sacar dinero de esto?) sin permiso.
I'm myself and I approve this message.