jueves, julio 07, 2011

Una mujer, una Shinawatra, una de 'Los Nuestros'

Las noticias en España han dado, como no podía ser de otra manera (el tiempo tasado en un telediario, con 3 minutos para “internacional” no da mucho de sí), la noticia de la victoria de la hermana de Taksin Shinawatra tal que “Gana las elecciones en Tailandia la hermana del expresidente (*) Taksin Shinawatra. Primera mujer que gobierna el país. Apoyos rurales. Sus objetivos la unidad nacional, la lucha contra la pobreza y la lucha contra la corrupción” y en el asterisco (*), depende de quien lo contase, remarcaba el “expulsado tras un golpe de estado” o “exiliado por cargos de corrupción” y poco más. Y es comprensible, total, es un país que está allá a tomar por el culo e intentar hacerse una idea de lo que pasa allá cuesta bastante tiempo, cosa de la que un noticiero no dispone. Pero como este es mi blog y por avatares de la vida a mi SÍ que me interesa, voy a intentar aclararme un poco y voy a usar de gancho para lectores las muertes, luchas, batallas, intrigas y tetas que han rodeado todo este caso para que este blog siga reportándome ingresos millonarios por las visitas.

MILF

Antes de seguir aviso: Escribiré Tailandia sin h intercalada a pesar de que me parece una transliteración poco adecuada a la pronunciación real, así como Taksin. Tampoco pretendo ser experto en Tailandia, y su historia más allá de lo más reciente la controlo “nivel medio”, como el inglés de los egresados en la LOGSE.

Empecemos por algo de historia (la mitad de gente que se quedó al leer tetas ha abandonado la página al leer historia, lo sé). No hace falta remontarnos a cuando Rama I dio un golpe de estado contra Taksin -aunque no fue la última vez que un rey de la dinastía Rama derrocare directa o indirectamente a alguien llamado Taksin- aunque sí a hace más de un siglo, en concreto al día en que James Prinsep (foto) tradujo unas inscripciones indias del rey Ashoka que, por algún motivo, todo el sudeste asiático budista (todos menos Vietnam, vaya) interpretaron como les dio la real gana y les sirvio extrañamente de excusa para autoproclamarse “herederos directos del budismo de Buda" o algo así. Todos pretendían haber recibido emisarios de ese rey hasta entonces desconocido y haberse convertido a la fe verdadera antes que nadie y haber convencido a los demás. A efectos prácticos eso tiene una repercusión entre nula y totalmente inapreciable, pero como los caminos del Señor son misteriosos, esta traducción de las inscripciones del Presidente de los Badulaques llevó a la creación de la idea del Suvarnabhumi, que como dicen por aquí, no es sólo un aeropuerto monstruoso sino la idea, etérea e históricamente errónea, de que Tailandia es la madre espiritual del resto de países de la zona (excepto Vietnam, de nuevo) y, por extensión, llevó a la idea de la “Gran Tailandia”, por la que en realidad son tailandeses la mitad de Camboya, de Laos, de Birmania y unos cuantos pedazos de Vietnam. Así, a pelo. No entraré en una disquisición histórica sobre la validez del término, tampoco tengo nivel para ello, sólo diré que hasta que llegaron los franceses ningún país de la zona tenía nada ni remotamente parecido a una frontera delimitada; si eran étnicamente como tú y les entendías al hablar, suponías que eran de los tuyos. Punto. En realidad los reinos de la zona se han caracterizado siempre más por su afán de acaparar población que por su afán de acumular terreno, cosa que hacía que las fronteras físicas tuviesen poco sentido.

¿Qué tiene que ver la idea del Suvarnabhumi con lo que está pasando ahora? Al tiempo, quedémonos por ahora en que en Tailandia enseñan esa mierda en los colegios e incluso en los museos intentan colar esas paparruchadas por la poterna de las alusiones veladas a personajes que NO existieron. 

Representación idealizada del Rey Ashoka. 
Sí, en mi cabeza es un transexual

Vayamos ahora a algo más tangible. Estamos en 1932, y Rama VII, nieto de Chulalongkorn (el chaval al que en Ana y el Rey Jodie Foster enseña los principios de la democracia, la ciencia y la Cabaña del Tío Tom) es abofeteado con un bacalao al aprobarse una constitución que le relega a un papel de “Rey que reina pero no gobierna”, expresión que no entiendo por qué parece que se ha puesto de moda en los medios de comunicación españolas. Tiene que haber gente para todo, supongo. El rey, ante esa perspectiva, hace un ahora me enfado y no respiro y se exilia en Inglaterra, por lo que el Partido del Pueblo (el que cambió la constitución) elige como futuro Rama VIII al sobrino del exiliado, un niño de 10 años que ha vivido desde siempre en Suiza. Y ahora viene algo que a más de un lector le resultará familiar, suponiendo que Juan Carlos I de Borbón y Borbón lea este blog: en 1946, el rey Rama VIII muere de un tiro en la cara, estando en la misma habitación que su hermano, único testigo vivo de la tragedia. Por supuesto no oso ni tengo intención de cuestionar la versión oficial, y no porque la ley de lesa majestad se aplique con tanta facilidad en Tailandia. No. No es por eso. Que no, coño. Que meter en la cárcel a un tipo que escribió un libro que vendió 7 ejemplares por decir que un rey se corría juegas con putas no me ha disuadido. Por cierto, tampoco critico la decisión judicial que llevó a tal cosa. No oso. Ni osaré. Bueno, sigo. Tras un horrible accidente como el que le acaeció a Juan Carlos I, Bhumibol Adulayej subió al trono convirtiéndose en Rama IX. Mientras tanto, el Partido del Pueblo había iniciado una espiral fratricida de amor cainita: Una facción quería instaurar un estado socialista light, con elecciones generales y demás. Otra, la que tenía al ejército y la aristocracia de su lado, se masturbaban viendo los desfiles de Benito Mussolini. Tras mucha batalla interna, la facción militarista acusó a los otros de haber matado a Rama VIII (sí, este tipo de acusaciones son aún comunes) y se hicieron con el control del país. Recordemos que el rey era meramente ceremonial en aquel momento.

Hay que decir que el Partido del Pueblo no se había disuelto hasta entonces por un motivo histórico de primer orden. Miren las fechas. Sí, estaban en mitad de la Segunda Guerra Mundial, y el partido en el poder tenía una facción bien vista por los japoneses y sus amigos y otra bien vista por la URRS y cia. Aprovechando la coyuntura, el ejército Tailandés echó a los franceses de Camboya y conquistó desde la frontera hasta Battambang, Preah Vihear y Angkor incluidos. Asunto no totalmente baladí porque es por Preah Vihear (entre otras cosas) por las que están en una guerra de baja intensidad (o guerra mariquita) con Camboya y por lo que ahora se congratulan mucho muchísimo

Acabada la IIGM, expulsados a patadas de Indochina Francesa y ya fuera del país los filocomunistas y pseudosocialdemócratas (palabro), Gringolandia y Comunistonia empezaron la guerra fría, y Tailandia ya había elegido bando. En el 57 el general Mighty Drinker Sarit (el apodo es mío) dijo que eso del parlamento a él se la sudaba, dio un golpe de estado y el rey, en una constante desde entonces, apoyó al bando vencedor (el de Sarit) aumentando su poder. Dada la incompetencia de Sarit como gestor, Rama IX también su poder económico y social. Sarit, claro, murió de cirrosis, dejando centenares de concubinas y putas tristes, en las que se dejaba medio presupuesto, y un sucesor que continuó con el régimen. También dejó una creciente influencia real (no política, pero sí económica y social) del rey. Ese poder real se disparó hasta cotas insospechadas con la guerra de Vietnam, cuando el gobierno gringo no sólo enviaba dólares frescos a carretadas sino que llegó a ser hogar temporal –sobre todo en el incipiente negocio de los burdeles para occidentales- de decenas de miles de soldados. Todos estos millones sirvieron para crear la operación de propaganda a gran escala más duradera e intensiva que he tenido a bien sufrir: El culto a la personalidad del rey, con fotografías por doquier, colegios cantando loas y alabanzas a su persona y gente que no se quita medallones con su foto ni para follar, cientos de doctorados honoris causa, discos, obras, patentes y, sobre todo, una red de caridad (clientelar) que deja a las diputaciones como meros aprendices. Cualquier pobre que lo necesitase podía suplicar a un enviado real, cual si aquello fuera el medioevo, para conseguir el dinero con que alimentar a su familia. El dinero yanki, que sostuvo unos años más al gobierno militar, fue a todas luces insuficiente cuando la ineptitud del gobierno llevó a que en los 70 una serie de manifestaciones masivas y masacres provocadas por el ejército derrocaron al régimen, pero el rey estaba de nuevo con los ganadores. De manera mágica eso le dio una especie de aura de Guardián del Estado y del Pueblo entre mística y divina. Esto le sirvió para, un año después, poner a la opinión pública en contra de los que derrocaron al gobierno militar –con mucha colaboración por parte de estos, que se habían empezado a comunistizar- y aumentar más su poder y a recibir dinero de los usamericanos, pues acusaban a los vietnamitas de estar detrás de todo ello. También dentro de esa política, Tailandia recibió dinero tanto de los EEUU como de China para acoger, entrenar y dar apoyo logístico a los khmeres rojos, recién expulsados de una parte de Camboya por los vietnamitas. De ahí que la promoción gringa de los juicios al khmer rojo me cause tanta risión. También siguieron reconociendo como parte del gobierno legítimo de Camboya a los khmeres rojos hasta ¡¡1993!! 

Aspecto estándar del partidario del 
gobierno tailandés de los 70

Y hasta aquí la historia. Hubo varias decenas de golpes de estado desde el 75, y en todos ellos el rey estuvo con los ganadores y aumentó más y más su poder, defendiendo la patria, el pueblo, la democracia, los valores del budismo theravada etc.

Básicamente lo más importante aquí es: El rey es DIOS, el palacio tiene una red clientelar y de caridad que es un estado dentro del estado, la estabilidad política no existe, los militares mandan mucho (y ponen y quitan gobiernos de vez en cuando) y hay algo llamado suvarnabhumi con un tufo de Gran Alemania en cutre que echa para atrás y les permite amenazar a los vecinos de vez en cuando para exaltar el nacionalismo.Ah, y por si alguien no lo había pillado por las referencias del principio: Una de las leyes de lesa majestad más aplicadas del mundo, donde se juzga desde no reverenciar las imágenes del rey hasta decir algo que, aunque cierto, se entienda que tenga intención de dañar la imagen del rey, combinado con la imposibilidad de criticar ninguna resolución judicial, algunas leyes (En el referendum de la constitución de 2007 se prohibió criticar el propio borrador) ni tan siquiera al clero bajo penas severas. El infierno de un español, vaya. Luego la gente pregunta que para qué sirve la inmunidad parlamentaria, pero esa es otra historia. 

Claro, si alguien ha llegado hasta aquí es cuando empieza a preguntarse ¿Y las tetas? ¿Y las intrigas? ¿Dónde está todo eso que nos prometiste? ¡Sólo ha habido dos referencias veladas a putas y una a concubinas! ¡Traidor! Ante eso sólo puedo responder como harían en Telecinco: A continuación… un video mostrando las tetas de una princesa.

Pero antes de las tetas… ¿Quién es Taksin Shinawatra y qué pinta en todo esto?
Ni a los periodistas se les ha escapado que Yingluck, primera ministra recién elegida, tiene el mismo apellido que Taksin y que, además, es su hermana. No les ha engañado ni siquiera el hecho de que Taksin tenga nacionalidad montenegrina, o quizás tampoco lo sabían. En fin, ¿Quién es Taksin Shinawatra? Según Thiago Ferrer es Perón en chino y forrado hasta las trancas. Discrepo. Ello no obstante (siempre he querido decir eso), su primer post al respecto es interesante.

Decíamos que el palacio y sus adláteres habían creado una red clientelar enorme, pero que, eso sí, necesitaba de los propios mecanismos del estado tailandés para sustentarse. A principios de los 90 empezó a debilitarse, a pesar de seguir siendo muy poderosa, pero con la crisis del 97 se vio incluso cuestionada. Y en estas apareció un expolicía, fundador y por entonces dueño de la primera compañía de telefonía de Tailandia, proveedor de material informático de la policía del norte del país, propietario de varias cadenas de televisión y ese tipo de cosas que les mola a los egócratas berluscónidos sean del color que sean. No fue ese, ciertamente, el único cambio en la región que trajo la crisis del 97, pero de eso hablaremos otro día.
Sigamos con el asunto:  

¿Qué es Taksin? Para empezar es un señor del norte del país, de Chiang Mai para más señas, poco relacionado con las élites dirigentes de Bangkok. Eso no significa, claro, que su familia no estuviese forrada en dólares y controlasen la mitad de la economía de Chiang Mai o que su padre no hubiese sido diputado, significa, simple y llanamente, que no era de Bangkok.

Tenía que ponerlo

Por supuesto empezó sus negocios siendo un alto cargo de la policía (gracias a sus contactos y a haberse casado con la hija de un general de la policía), aunque sus primeros negocios le dejaron con el equivalente a un millón y algo de euros… de principios de los 80. Empezó a venderle ordenadores a la policía (repito, todavía siendo alto cargo) y se metió en el negocio de las telenovelas y los melodramas, de ahí empezó con los buscas, tan de moda en la época, se reconvirtió a la telefonía móvil creando la mayor compañía del país y compró varias cadenas de televisión, y de ahí al estrellato. En el 87 ya dejó la policía, después de 10 años haciendo negocios siendo teniente coronel.

En el 94 se metió en política, entrando por la puerta grande: De diputado y ministro de exteriores con el Partido Palang Dharma, un partido muy ligada a la secta budista Santi Asok. Dos años después se salió del gobierno junto a varios hamijos de su partido, haciendo que al poco colapsase el gobierno de Banharn al proponer una moción y sacar los trapos sucios del primer ministro y adláteres.
Como dato curioso decir que el Santi Asok es, a día de hoy, uno de los principales y fervientes opositores de Shinawatra y compañía, son instigadores de toda la chorrada de Suvarnabhumi (como el propio Taksin en su día) y el núcleo duro de los camisas amarillas. Qué cosas tiene la vida, y eso. El Asok viene por Ashoka, el rey hindú, claro.

Taksin montó su propio partido para esas elecciones con el macarrónico nombre Tailandeses que aman a los tailandeses, algo que sólo puede funcionar electoralmente allí y en un cotolengo, supongo. 

En las siguientes elecciones no se presentó aunque siguió como líder del partido y el partido colapsó y sacó sólo un diputado, resultado que haría llorar de envidia a Izquierda Unida. A pesar de eso, acabó de ministro de nuevo durante la crisis del 97 y tuvo que dimitir cuando el Partido Demócrata lo acusó de usar información privilegiada con el rescate del Baht. Cuando el Partido Demócrata (de derechas, si es que a esas alturas eso significaba algo) llegó al gobierno no investigaron absolutamente nada presumiblemente porque la mierda salpica mucho ¡Splash!

Resurgió Taksin de sus cenizas políticas (había estado en un discreto segundo plano siendo consultor internacional y dedicándose a sus labores que consistían en ganar dinero a carretadas) creando el partido con un nombre tan risible como lamentable: Los tailandeses aman a los tailandeses. Sí. No me lo invento. Los tailandeses aman a los tailandeses. Intentad ganar unas elecciones en España con algo llamado los españoles aman a los españoles, a ver si hay huevos. Y no lo intentéis, haced como Taksin: GANAD.

Cuando se convirtió en primer ministro empezó la leyenda.

Os presento al a familia real tailandesa
Hay gente que sigue quejándose de la consanguineidad borbónica...

Infraestructuras en zonas subdesarrolladas, una suerte de ICO cooperativo rural, fomento de la creación de pequeñas y medianas empresas en entornos agrícolas, redujo la pobreza sobre todo en el norte del país, pagó las deudas con el FMI, privatizaciones varias, proyectos megalómanos para que los analfabetos aplaudiesen como el Aeropuerto Internacional Suvarnabhumi, desastrosos subsidios a los combustibles y la medida que le ganó la enemistad con las redes clientelares tradicionales (y los médicos) más aún que las moratorias de crédito para agricultores y le fortaleció el amor que en el norte tenían por él:  cobertura sanitaria en hospitales públicos y tratamientos ambulatorios por 30 Baht (menos de un ecu)

Lo que viene siendo una mezcla de populismo, mejor acceso al crédito, disciplina fiscal, un poco de redistribución vía sanidad subvencionada y una ligera moderación de la corrupción a pequeña escala compensada por leyes ad-hoc creadas para que Taksin pudiese vender su empresa de telefonía al Temasek Holding sin pagar un baht en impuestos.

En la parte no económica, a los musulmanes del sur les persiguió hasta su último aliento, y su carta blanca a la policía se calcula que causó unos cuantos cientos de muertos. También empezó una persecución de las drogas que dejarían a Nixon al nivel de un triste camello de Castelló de Rugat, que costó también unas cuantas muertes. Es curioso ver como los votos a su hermana reflejan bastante bien esto, con victorias arrasadoras en el norte (Chiang Mai e Isan), resultados más moderados en el centro y ni un solo escaño en las dos provincias del sur. La capital es otra historia.

Durante este tiempo, claro, empezaron los envites con acusaciones de corrupción, lesa majestad, curas del Santi Asok picándole intentando que cometiese sacrilegio, amistad inquebrantablemente conveniente con el heredero de Rama IX al que al parecer no sólo pagó juergas varias sino tropelías de diversa índole como reírle la gracia de nombrar a su perro caniche Mariscal del Ejército del Aire. El heredero de Rama IX, Guajira Guantanameralongkorn, es todo un personaje digno de un post para él solito, con maravillas como el video que hizo público wikileaks (y por fin vienen las tetas) en las que toda la corte se humilla por el cumpleaños de su caniche y su mujer le agasaja (al perro) en tetas, sus veinticatorce divorcios y demás. Claro que como ahora mismo la dinastía Rama tiene más herederos que la casa Frey, todo puede pasar. Cosas más raras se han visto en algunas dinastías, como hermanos disparando a otros. Por error. Eso, por error. Y, eso sí, de eso NO se puede hablar.


 A Tailandia te mandaba yo a hablar mal de Su Alteza


Volviendo a Taksin, protagonista indiscutible de todo esto,  fue el primer primer ministro en aguantar un mandato entero, pero eso no le libró del consiguiente golpe de estado de 2006. Por una parte los realistas estaban quemados con eso de que sus redes clientelares estuviesen siendo suplantadas por las de Taksin, su poder económico también con las privatizaciones y las obligaciones a bancos públicos controlados por la élite capitalina de facilitar créditos a los agricultores del norte, el ejército andaba quemado porque le hacía más caso a la policía y porque ellos son muy del rey, los profesores porque iban a dejar de ser funcionarios y las bases tradicionales de Taksin estaban bastante cabreadas con que, por ejemplo, prefiriese irse de vacaciones a Japón a ir a comer con 900 representantes de Assembly of the Poor, una ONG bastante grande con presencia en todo el país fundada por uno de los supervivientes de la masacre de Temasek. ¿Qué masacre? Si, coño, la que tumbó al gobierno militar inoperante de los 70, de eso que hablé hace unas horas. Bueno, da igual. También estaba, claro, el tema de la lesa majestad y todo aquello, incluyendo el monje, antiguo pater de Taksin que le puso a parir diciendo que quería suplantar al rey y que viendo cómo funciona el judicial en Tailandia y cómo se han cargado a medio parlamento por lesa majestad y similares, pues eran como para tener en cuenta. De hecho condenado está en ausencia por ello y fue el motivo arguido por los militares en 2006. Una de las acusaciones más graciosas fue la de haber usado a un enfermo metal para destruir una estatua de Brahma, el dios hindú, mediante conjuros de magia negra khmer para sustituirlo con una deidad maléfica. No, EN SERIO, se dijo. Por suerte o por desgracia el golpe se dio mientras Taksin estaba en la ONU, así que no pudo volver al país. 

Para no hacerlo más largo de lo que ya está siendo –mi aplauso a quien haya llegado hasta aquí- el golpe de 2006 supuso la creación en plan serio de los camisas amarillas, tiraron al gobierno, la junta militar estuvo hasta que se aburrió en el gobierno, Taksin hizo ademán de volver pero no volvió, los militares nombraron a Abhisit Vejjajiva como nuevo Primer Ministro, el rey agoniza a sus mil quinientos setentaycatorce años pero se niega a anegar de dolor el corazón de los tailandeses con su muerte, Taksin se agencia la nacionalidad montenegrina (¿?) y el país va relativamente bien aunque las inversiones decrecen por las mayores restricciones a extranjeros para invertir, pero muchas de las reformas del tío Tak se quedan en el tintero y otras se echan para atrás. En general el descontento cunde en el norte, los de la Asamblea de Pobres se cabrean aún más, así como diversas asociaciones cívicas de todo el país, los partidarios de los Shinawatra y sus medios de comunicación estaban bastante beligerantes, las leyes de lesa majestad y similares hacían estragos y una especie de nacionalismo oligofrénico empezaba a germinar entre algunos colectivos. Y eso llevó, como no podía ser de otra manera a… Tachaaaan 

Los camisas rojas, un movimiento de descontento nacido alrededor de 2010 y que hace que el 15M parezca lo que son: cuatro niños de teta. Se juntaron cientos de miles de personas, la policía haciéndose la loca o apoyando bajo cuerda a los manifestantes, el ejército asediando las manifestaciones y levantando barricadas, un exgeneral del ejército y según él de las fuerzas especiales dirigiendo la seguridad de las AcampadaSol y al que un francotirador le vuela la cabeza en mitad de una entrevista con el NYT, un fotógrafo japonés acribillado por, según la comisión de investigación supervisada por el ejército, la misma munición que usa el ejército, disparada por las armas del ejército pero el único día de las protestas en el que el ejército no usó ese tipo de munición (¿en serio eso cuenta como excusa?), decenas de muertos; el rey saliendo en la tele y hablando sobre qué buen día que hace que parece que refresca, y que le habían contado que había heridos por ahí de no-sé-qué y que él les pagaría el médico si eso, y se quedó en un sieso; manifestantes tirándose cubos de sangre humana como acto de protesta creativa, caos, descontrol, turistas con cinco putas en Pattaya, dos de ellas transexuales sin enterarse de nada... bueno, eso último es habitual, pero lo otro no. 

Elige: Transexuales o inglesas

Y ahí todo se desmadra: Los camisas rojas, que no son un movimiento ni tienen líderes ni na, porque son simplemente muchos grupos de gente entre los que se encontraban: muertos de hambre, fanáticos de taksin, agricultores empobrecidos del norte, norteños en general, partidarios de Taksin, demócratas, señores que pasaban por ahí y tenían mucha rabia contenida, exmilitares rebotados, policías, “desafectos al régimen” o incluso (¡anatema!) algún republicano perdido. El reprimir la protesta a tiros no ayudó demasiado a calmar los ánimos, claro, y el estado vivió un descontrol continuo en el que el gobierno se debilitaba dándole más fuerza a señores como el general Prayuth Chan-Ocha, comandante en jefe y onvre para todo. Por cierto, este señor sigue por ahí dando tumbos y frunciendo el ceño.

Para aplacar parte de los ánimos, al gobierno no se le ocurrió otra cosa que, efectivamente; provocar una guerra artificial con su siempre dispuesto a hacer el ridículo vecino: Camboya. En este caso una guerra por el templo de Preah Vihear (los thais lo llaman de otra manera, pero el templo es camboyano y yo no hablo thai) con unos pocos muertos, decenas de miles de desplazados, sentimientos nacionalistas a flor de piel etc. Lo gracioso es que, tras los primeros combates, la acción se trasladó a 160 kilómetros al sur, a pesar de que seguían diciendo que era por el Preah Vihear. El problema, claro, es que la frontera ha estado históricamente mal balizada, y después de los líos con el khmer rojo y la desidia por ambas partes, acabó todavía peor. Ya digo que en la zona tampoco es que haya una tradición de fronteriza importante.

La guerra consiguió levantar los ánimos nacionalistas de los camisas amarillas y de más de un gañán, aquellos que derrocaron a Taksin y de algunos de los más energumenizados de entre los camisas rojas, que se hicieron naranjas (es un decir), pero también hizo que una parte importante de mandos intermedios del ejército se conviertiesen en sandías: amarillos por fuera pero rojos por dentro. Si, allí hay sandías amarillas.

Por otra parte, los asesinatos de camisas rojas hicieron caer del guindo a mucha gente en la capital del reino, y mucha gente empezó a asustarse por la división nacional creada.

Multipass

Y en estas llegó Yingluk. Yingluk Milf Shinawatra. La que siempre dijo que no se metería en política, custodiaria del imperio de su hermano en su ausencia y de varios negocietes suyos, y promete unir el pais, alzarse como líder cohesionador. Y ganó unas elecciones la jodía, diciendo que haría lo que su hermano pero sin molestar a la gente a la que molestó su hermano, a saber como. Su poder es enorme en el norte, pues los Shinawatra y amigos controlan la economía local, y entre las nuevas élites del resto del país, incluso las de Capital City, pero en el sur la siguen odiando, como se puede ver en los resultados electorales. La reconciliación nacional no es más que un efecto composición muy gordo, pero por ahora los militares están a la espera, la casa real tiene una ceja levantada, sus vecinos celebran con vino de arroz el que se vaya el anterior gobierno beligerante aunque nadie sepa qué van a hacer con Preah Vihear o si Yingluk volverá a la UNESCO, de la que salieron hace unos pocos días para no tener que acatar la decisión de su tribunal, los camboyanos y los vietnamitas también creen que ahora podrán negociar un poco mejor la no construcción de la presa del Mekong en Laos que prometía arrasar ambos países y que iba a construir una empresa de un ministro del anterior gobierno a cambio de que Thailandia les comprase toda la producción eléctrica de la presa…

Conclusión

Una monarquía que resurgió de sus cenizas, se hizo terriblemente poderosa pero que ahora agoniza en la persona del idolatrado e incontestado Rey Bhumibol y cuya sucesión es cuanto menos incierta, pero que como institución junto con las élites tradicionales no se lleva nada bien con la familia Shinawatra, un ejército que a priori tampoco pero por ahora ha prometido mantenerse a la espera, una división tremenda entre norte y sur, una especie de populismo económico relativamente efectivo acompañado de mucha disciplina fiscal y más corrupción en un país muy dependiente del turismo, muchos millones de descontentos tanto rojos como amarillos, una guerra por cerrar, varios conflictos diplomáticos abiertos, guerrilla musulmana en el sur del país, una libertad de expresión recortada por todas partes, instituciones cuasi feudales por doquier que están por reformar y se ha prometido hacer. Aparte de los problemas y retos, cabe otra cosa que decir: Taksin fue el primer político tailandés que consiguió convencer a un grupo amplio de la población con algo más que compra de votos y coerción: con promesas y políticas más o menos sociales; un avance en un país en el que la democracia consistía en ir a votar a quien te decían cada cuatro (en el mejor de los casos, ya digo que Taksin fue el primero en llegar a cumplir un mandato) años so pena de aumentos fiscales o multas y poco más a que la gente viese que es una forma de elegir a sus gobernantes. No implica necesariamente un sistema de derechos y libertades ni unos medios de comunicación libres, pues se pasó del control de un lado a la polarización televisiva, no están ahí aún, pero la victoria de Yingluck, si no se personaliza en exceso la situación, puede acabar siendo algo más que la victoria de la “primera mujer primer ministro de Thailandia”, o al menos es lo que quiero creer. 

Prohibido plagiar o hacer obras derivadas sin permiso. Prohibida su distribución comercial (¿realmente alguien podría sacar dinero de esto?) sin permiso.
I'm myself and I approve this message.