jueves, septiembre 15, 2011

FRACES FALCEDAD II

Llega un momento en la vida de todo hombre desempleado y sin demasiadas opciones  realmente viables en el que, cuando oye gilipolleces del tamaño del Airbus Beluga, coge una sierra mecánica y hace filetes de su interlocutor para dárselos al perro previo paso por el fuego purificador, no vaya a ser. Pero no, como estamos en una época en la que ya no quedan héroes y los picotos como yo tienen blogs, en vez de hacer eugenesia práctica acabamos señalando esas chorradas desde nuestro púlpito bloguil de infamias y burricie para que sean ignoradas en este marasmo de gatitos, pornografía, cotilleos y demás que es Internet.

Tras la introducción, el nudo.

La austeridad es buena porque crea empleo, crecimiento y magia

A priori, los pocos que repiten ese mantra y lo entienden, lo que deberían tener en la cabeza (de hecho lo único que pueden tener en la cabeza a no ser que sean unos sádicos locos a los que les gusta el dolor por el dolor) son dos artículos relativamente clásicos: Alesina y Perotti (1995) y Alesina y Ardagna (2010), artículos con problemas metodológicos y que se resumen (los problemas, digo) en: La mayoría de países que crecieron o no se hundieron tras recortes en el gasto público o bien tenían un banco central que les desplomó los tipos de interés hasta los 0 grados Kelvin para hacer más llevadero el golpe o tuvieron una devaluación nominal de su moneda que les permitió vender más al extranjero (o una combinación de ambos factores) instituciones que, de todas formas, ahora NO tenemos a nuestra disposición. Al controlar por esos mismos factores, el propio Perotti (2011) y un par de informes del FMI nos han enseñado que el tortazo fue muy importante. Ojo, tortazo no sólo en término de PIB, sino de empleo tanto de corta como, sobre todo, de larga duración como se ve en el cuadrito de abajo.

La imagen del gráfico así como una explicación más detallada 
con una cita del estudio las podéis encontrar (en inglés) aquí.

Como dice Perotti (2011) en sus conclusiones:

These results cast doubt on some versions of the “expansionary fiscal consolidations”hypothesis, and on its applicability to many countries in the present circumstances. A depreciation is not available to EMU members, except possibly vis à vis nonEuro members. An expansion based on exports is not available to the world as a whole. A further decline in interest rates is unlikely in the current situation. And incomes policies are not popular nowadays, and in any case probably  ineffective for more than a few years.  

However, even in the short run budget consolidations were probably a necessary condition for output expansion for at least three reasons: first, they were instrumental in reducing the nominal interest rate; second, they made wage moderation possible by signaling a regime change that reduced inflation expectations; third, for the same reason they were instrumental in preserving the benefits of nominal depreciation and thus in generating an export boom. 

Lo que en Román Paladino significa:
1-      No podemos depreciar, estamos en el euro.
2-      Como todo el mundo (USA y Unión Europea) están recortando gastos, no podemos depreciar como bloque contra nadie para hacer el golpe más llevadero ni hacer depreciaciones internas porque todos lo están haciendo a la vez
3-      Controlar los precios sería inútil a corto (y añado, las distorsiones a largo serían seguramente mucho peores)
4-      Las condiciones que hicieron aquellas consolidaciones fiscales  no son las actuales ya que: ni tenemos los tipos de interés nominales altos (de hecho en términos históricos son sorprendentemente bajos), ni nuestros salarios son bajos y por eso tenemos una inflación alta (los salarios españoles son altos en relación a nuestra productividad, pero esa es una historia distinta a la de los recortes y tiene más que ver con la estructura de microempresas del país jaleada, abonada y amamantada por nuestras infinitas regulaciones absurdas; en cuanto a lo de la inflación tres cuartos de lo mismo, miren si no por qué Amazon.es es n veces más cara que Amazon.fr o .co.uk) ni vamos a tener un incremento en las exportaciones basado en el tipo de cambio. Sí lo estamos teniendo, por suerte (y de ahí ese raquítico 0,2 de crecimiento), gracias a que más de un empresario ha pensado que es mejor morir intentando nada que ahogarse sin luchar.



Las cuentas públicas deben llevarse como las de una empresa o una familia.

Esta es una de las gilipolleces más recurrentes que he oído y una de las más cargantes. Aquí no hay guerra de papers y estudios que valgan, aquí hay ignorancia pura y dura que por otra parte NADA tiene que ver con ‘El Interés General’ que responden como bots desde el otro bando del patio de la guardería, pero empecemos por el arguméntido:

Por más grande que sea tu empresa, por más que hagas productos que tus propios empleados consuman, la base de tu negocio es infinitamente más amplia que la de tus consumidores actuales y potenciales, y si no es que tienes un gravísimo problema. Por más que Unilever despida a 10 000 trabajadores y estos dejen de consumir Lipton, Axe, mostaza Maille y todos los millones de productos de esa moderna Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, el impacto sobre la demanda final de su producto será inapreciable. Sin embargo, siguiendo el ejemplo, si esa misma compañía despidiese a los 10 000 trabajadores sitos en España, sería el gobierno español quien tendría un problema. Si una empresa despide a un trabajador, no tiene que pagarle el paro, los cursillos del INEM, no se ve afectada por la potencial pérdida de capital humano del despedido y sobre todo le importa un comino (Random Fact: Si el comino no está molido me sienta mal) la pérdida de demanda agregada que esto supone, la situación familiar del mismo y en general el daño social causado. Una empresa se mueve en un contexto de equilibrio parcial: sus decisiones no afectan al estado general de la economía de un país o del mundo mundial, puede tomar eso que para los estados son variables como parámetros y arreando.

Es más, si una empresa vende una división de su compañía porque ya no le es rentable hace un negocio redondo: aligera cargas, se vuelve más rentables, obtiene liquidez y se puede centrar en lo que de verdad le da dinero. En el caso más extremo, si directamente cierra esa división de la empresa por pérdidas, ese lastre que se quita. Un estado no puede hacer eso, a no ser que uno no vea con malos ojos la venta de filetes de parado o el exterminio o deportación de una parte sustancial de la población de muchas autonomías españolas, por poner un ejemplo. 

Un estado tiene siempre que afrontar los daños colaterales de sus decisiones: Si despides gente, te haces cargo de ella; si recortas pensiones y la prensa te bombardea con abuelos cazando ratas y cientos de bares con tableros de ajedrez y juegos de dominó en la quiebra, te tienes que hacer cargo tanto de los quebrados como de todo lo que desplazarán (menos consumo de los abuelos, menos consumo de los bares, camareros despedidos, cuidadoras sudamericanas vagando desorientadas por las ciudades, Pedro Piqueras diciendo APOCALIPSIS en todos los telediarios…) si decides introducir un copago sanitario mejorarás el servicio pero, paradójicamente y gracias a que el sistema de salud es universal y público, puedes acabar encareciendo todo el tinglado (las urgencias hospitalarias ahorrarían y un hospital gringo podría estar interesado, pero el gasto por paciente ingresado aumenta para el conjunto y el gasto en consultas externas también), si decides recortar en gasto social vas a tener que gastar más en policía (si tu padre te reduce la paga y te quejas te pega dos hostias y te quedas sin paga, cosa que un estado no puede hacer) y así con infinidad de cosas. Es decir, todos esos efectos colaterales y esas pérdidas sociales o a terceros, en el caso de un Estado son importantes, incluso de las unidades de gobierno más pequeñas. Pensemos en un ayuntamiento pequeño que decide cerrar un centro de día al que acudían viejos de toda la comarca (previo pago del servicio) pero que no resultaba del todo rentable. La pérdida de los 15 empleos en el pueblo puede ser una hecatombe que acabe perjudicando mucho más a la municipalidad en su conjunto.

Todos estos argumentos nos llevan indefectiblemente a…



Como no podía ser de otra manera



La reforma de la Constitución va a dinamitar el Estado de Bienestar.

Y con esto respondo también a los del ‘Interés General’ que he mentado antes: No tiene por qué.
Partamos de la base de que el déficit es la diferencia entre ingresos y gastos. Si quieres subir los gastos puedes siempre y cuando subas los impuestos. No es tan difícil de entender ni de hacer: El ayuntamiento de Valencia ha triplicado el IBI en los últimos años y no ha pasado nada.
Ítem+: Suecia tiene regla fiscal, por ejemplo, y se cumple a rajatabla, y creo que tienen un Estado de bienestar potente que sirve al ‘Interés General’ a pesar de tener disciplina fiscal estricta. La norma sueca es distinta de la mierdeforma que hemos hecho aquí, todo sea dicho, pero el espíritu es el mismo: controlar el déficit ESTRUCTURAL. Y sí, ESTRUCTURAL lo he puesto en mayúsculas.
¿Qué es el déficit estructural? De manera un tanto cafre y pedestre (para entendernos, pero es bastante más complejo), es el déficit/superávit que tendríamos de estar en una situación normal y sin sorpresas en ingresos ni en estabilizadores automáticos: Ni con la economía renqueante que tenemos ahora que hace que se ingrese menos por IRPF y se gaste más en prestaciones por desempleo (partida de gasto que ha pasado de 15 a 30+ millardos en los últimos 3 años) y similares ni con una burbuja que crea el mito del albañil de Ferrari, Copa y pase anual al Mestalla en la cual el Estado ingresa mucho más por IRPF, IVA y demás.
Eso implica que en realidad el déficit que tendríamos que recortar hoy sería apenas de 3-4 puntos (que sigue siendo una leña de unos 35 millardos) pero no la burrada que tenemos en términos absolutos. 
Argumentos más sólidos los tenéis en este post de Javier Andrés (Alumnos de Economía de la Universitat de València, si podéis coged grupos de Macro en los que él dé clase) y en los que enlaza.

Entiendo, eso sí, que las formas han sido una mierda desde el punto de vista de la política pura y dura: No puedes vender durante años que la Constitución es sacrosanta y hacer una reforma importante en una tarde, más si para la anterior reforma que estableció la reciprocidad del derecho de voto en elecciones locales y autonómicas se siguió un proceso tremendamente garantista. No me meto tampoco con el hecho de que ya tuviésemos una regla fiscal por haber firmado el tratado de Maastrich.

Es más, la reforma es en el mejor de los casos irrelevante: Todo acabará definido en una ley orgánica –y por tanto de fácil modificación y, en cualquier caso, está la válvula de escape del “en caso de que todo salga mal, una mayoría absoluta del congreso hace que te puedas saltar esta norma” que es digna de atroz aplauso hasta el sangrado manual.

Por otra parte y en otro orden de cosas, me resulta fascinante el razonamiento por el cual una reforma orientada a disminuir la dependencia con los mercados financieros pueda estar dictada por estos últimos, a no ser, claro, que los malvados mercados financieros en realidad lo que quieran sea devolver la soberanía que parecen tener secuestrada.

Y así, ya más entrados en hizkierdixmo:


Esta foto es para romper el hilo y tal

El impuesto de patrimonio es una idea genial.

Básicamente el argumento ya lo dio Jesús Fernandez-Villaverde aquí. De manera más sucinta: Una recaudación de 1000 millones no es ni la décima parte del incremento de los gastos de paro, y hablo del incremento y no del gasto total. Para el volumen de gasto público español es total y completamente risible. Por otra parte, un impuesto sobre el patrimonio hace que uno tenga que asumir más riesgos para no perder su riqueza.
Caso práctico:
Inflación del 1%
Rentabilidad de una inversión sin riesgo (fondo seguro, bono holandés etc.) 3%
Impuesto sobre patrimonio 1%
Impuesto sobre rendimientos del capital: 30%

Patrimonio*(0,03-[0,03*0,3+0,01+0,01]) = No ganas una mierda.

Se debe asumir más riesgo si no se quiere palmar pasta (porque lo de la inflación del 1% como que no, y se te va a comer una parte importante de la rentabilidad neta) Y, sinceramente, a día de hoy la prima de riesgo para cualquier activo es lo suficientemente grande como acabar en un berenjenal si no se quiere perder dinero año tras año.

Y así. La pena es que en esto de los blogs no haya unfollows.

7 comentarios:

Folken dijo...

Los dos artículos de Alesina reseñados son
Alesina, A. and S. Ardagna (2010):  “Large Changes in Fiscal Policy: Taxes versus Spending,” in: Tax Policy and the Economy, Vol. 24, ed. By Jeffrey R. Brown(Cambridge, Massachusetts: National Bureau of Economic Research)

Alesina, A. and R. Perotti (1995): “Fiscal Expansions and Adjustments in OECD Economies”, Economic Policy, n.21, 207‐247

pcbcarp dijo...

Últimamente estás que te sales. Y muy didáctico, oye. (Por otra parte, te agradezco que hayas sido piadoso y no hayas comentado mi último panfleto, pero palabrita del niño Jesús que yo me refería a las formas y no al fondo)

Folken dijo...

Fíjate que lo he enlazado cuando he hablado de las formas. Coincido en que las formas han sido bastante desastrosas y ha sido todo una imposición de Alemania/BCE y aquí nadie pinta nada.

dezaragoza dijo...

Querido maese Folken: hacía un tiempo que no comentaba si bien no me he perdido ni uno de sus artículos.

Este, como ya estamos acostumbrados, nuevamente contundente y delicioso. Gracias por formar, informar y entretener todo en uno, lo que los medios de desinformación ya hace mucho que no hacen.

A cambio le dejo un par de artículos que a mí me parecen interesantes:

http://dfc-economiahistoria.blogspot.com/2011/08/aves-aeropuertos-autopistas-y-tranvias.html


http://dfc-economiahistoria.blogspot.com/2011/09/despilfarremos-en-infraestructuras.html


Supongo que los deleitará como yo lo he hecho.

Un saludo desde germánicas tierras.

engelson dijo...

el post en si mismo es educativo, pero el título es muy genial

pcbcarp dijo...

No, si por eso te agradecía tu piedad. Es que escribir postios titánicos cansa mucho.

Alicia Liddell dijo...

Creo recordar que había un tipo llamado Keynes ... pero fue en otro siglo.


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