domingo, enero 18, 2009

El peor de la historia II

Viene de aquí con un poco de retraso. Solo un poco.

Bien. Digamos que el Presidente de un país en construcción, enfrenta una crisis: Hace unos años una secta peligrosa se fue desde, pongamos; Pensilvania y Maryland, a un estado desértico llamado Utah, donde practicaban muchas actividades prohibidas por la ley (y lo siguen haciendo, pero eso es otra historia), como por ejemplo la poligamia.

La situación era la siguiente: en ese territorio (Utah), los gobernantes no es que fuesen títeres de la secta (a la que llamaremos por un nombre en clave: Morones o Santos últimos días –o por sus siglas en inglés: LSD Later Saint Days), si no que eran dirigentes de la misma, haciendo del territorio una teocracia de facto, en la que no había cabida para la Constitución como tal, si no para una versión pervertida. Todos los cargos electos –y dedocráticamente electos- del lugar eran párrocos y demás guías espirituales. El gobernador de la zona, el también Presidente de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días (LSD) Brigham Young –que ahora le da nombre a la más importante universidad mormona de los Estados Unidos de América, había sido nombrado por el anterior incapaz inquilino de la Casa Blanca, el lamentable Fillmore, siguiendo la doctrina de cabrear a los republicanos la soberanía de los estados. Según esto, si la mayoría de un estado aceptaba la esclavitud, esta debía ser impuesta en el estado. Por esa misma regla de tres, si la mayoría del estado quería ser polígamo porque su religión considera el matrimonio múltiple como un sacramento que eleva el alma, pues adelante. No creo que la actitud hubiese sido la misma si se hubiese pretendido crear un estado netamente homosexual –a pesar de que Buchanan, el Presidente que debía encarar esta crisis, lo fuese casi con tanta seguridad como lo es García-Gascó. Que nadie se pierda el artículo de la wikipedia española sobre Iluminado Young. Parece escrito por mormones fanáticos.

Hola amigos, soy John C. Breckinridge: Vicepresidente con Buchanan
(el más joven de la historia) y ministro de guerra... del bando confederado.


Con la creación del teo-territorio (no eran aún un estado), fueron expulsando a todos los funcionarios y cargos que no comulgaban con sus pamplinas. Estos, enfadadillos como estaban –algo que resulta comprensible, fueron corriendo a Washington D.C. a llorar. Un asesor de Buchanan vio en esto la oportunidad de acercar posiciones con los republicanos en algo que repugnaba en todo el país, como era la poligamia practicada por la secta mormona, y que calmaría los ánimos después de los problemas económicos y los problemas en Kansas. Así comenzó una de las ¿guerras? más surrealistas de historia moderna.

Buchanan movilizó a la tercera parte del Ejército Federal (lo que ahora es la US ARMY), y los mandó en penosa expedición a Utah. Pero como Buchanan era muy elegante, pocos metros por delante de la expedición militar iba el mensajero que llevaba la carta de “despido” de Brigham junto con un paquete con un lazo, dentro del cual iba el nuevo gobernador del estado: Alfred Cumming. Todo muy bien parido y elegante, como acostumbraba el presidente. Como varios comerciantes mormones habían oído y visto en la costa este la trama que se urdía, fueron corriendo al grito de ¡¡seño, seño, que Jaimito nos quiere pegar!! a Utah, donde papá Young les acogió en sus brazos, puso su puño (uno de ellos) en el pecho y dijo que había llegado la hora de las hostias.
Por otra parte, los indios, a los que durante los periodos anteriores a Buchanan habíanido destrozando, diezmando y vilipendiando, también vieron venir el ejército. Lógicamente creían que iban a por ellos. Total, ya lo habían hecho más de una vez sin mediar ninguna provocación. Los mormones, al parecer conscientes de ello, se aliaron con los indios de una forma un tanto extraña, pues no hacía demasiado habían tenido sus escaramuzas (que cesaron cuando varios jefes indios, entre ellos uno asquerosamente obeso se convirtieron al mongolismo mormonismo, aunque no por ello su convivencia era precisamente idílica)

Según la versión mormona, todos sus esfuerzos fueron encaminados a evitar la guerra. Lo primero que hicieron, lógicamente, fue cortar las comunicaciones, sabotear los trenes y saquear las líneas comerciales. También se dice que se declaró la ley marcial (uso se dice porque las fuentes que se suelen citar para avalar tal declaración están en entredicho, por no poderse comprobar a ciencia cierta su veracidad), y el gobernador Young amenazó con la secesión del territorio de Utah de los Estados Unidos (de esto sí se tiene constancia).

No puedo... soy mormona.

Lo segundo y también encaminado a evitar la guerra fue atacar a un grupo de 120 colonos que se dirigían a California, matando a hombres mujeres y niños por igual. Según los informes descuartizaron a varios niños. Todas las posesiones de los colonos fueron saqueadas e incautadas. Los niños supervivientes fueron entregados a familias mormonas. Eso sí, como ya he dicho, trataron de evitar la guerra: iban vestidos de indios –aunque fue obvio que no lo eran. A esto se le llama Matanza de Mountain Meadows -El artículo de la wiki en inglés no es malo (1)-. Antes de esto también habían perpetrado, a pequeña escala, un conato de masacre: la de Aiken. Mataron a seis comerciantes con mercancías y moneda por valor de 25000 dólares. A dos de ellos les apalearon.

Por parte del gobierno, la guerra se estaba llevando con precisión milimétrica: Habían perdido prácticamente todos los cargamentos de suministros enviados por ferrocarril y Pony Express al destacamento, que estaban sirviendo de material para los mormones. Con las tropas federales rodeando el territorio mormón, pero incapaces de atacar debido al crudo invierno, a Buchanan le entró un miedo cerval a la derrota y aceptó enviar a un promormon llamado Kane a negociar. Gracias a esto –por decirlo de alguna manera, Brigham Young aceptó a Cummings como gobernador de Utah, y comenzó un éxodo masivo de más de 30 000 mormones a los territorios de Montana ante la atónita mirada de los soldados federales allí destacados (unos 6000, que debían recibir suministros desde el este a un precio bastante caro, pues debían atravesar un penoso desierto) y del propio gobernador Cumming. Ante el cada vez más numeroso número de americanos (y congresistas) que imprecaban al presidente, este decidió conceder el perdón a todos los mormones (excepto al cabecilla de la matanza de Mountain Meadows, más que nada porque lo fusilaron antes del perdón). El gobierno federal se retiró incondicionalmente.

Como todas las guerras que se inician para distraer la atención (Oceanía es nuestro enemigo, que decía el Orgüel ese), desde el principio fue una pifia. Por supuesto, toda este empastre no ayudó en absoluto a calmar los ánimos antiesclavistas.

Lo mejor de todo es su final: "a free pardon for the seditions and treasons heretofore by them committed;": Me retiro y os perdono, o lo que es lo mismo: Me rindo.

Si creen que se puede cometer una pifia mayor que enviar las tropas federales a atacar un lugar por rumores y sin información fiable de lo que realmente pasa allí –esto es, con mentiras, por intereses únicamente políticos (hasta aquí todo me suena); dejar a las tropas empantanadas durante todo el invierno, dejar que el enemigo te robe la mitad de los suministros y al final rendirte: Sí, se puede.



Corría la nochebuena de 1860. Hacía mes y medio que un bigardo llamado Abraham Lincoln, nacido en Kentucky pero con las ideas propias de Illinois había ganado –también de manera pírrica- las elecciones, con casi el 40% de los votos (hubo 4 candidatos con más del 10% de votos cada uno). Su partido, y en particular él, eran unos fervientes defensores de la abolición de la esclavitud. Esto inflamó los ánimos de los estados esclavistas, y sobre todo de Carolina del Sur, que proclamó su independencia de los Estados Unidos –cosa que fue ratificada por su parlamento estatal, no fue un capricho de sus gobernantes. El motivo aducido era que, como el gobierno no obligaba con suficiente vehemencia a los estados libres a cumplir la Ley del Esclavo Fugitivo (cualquier negro identificado como esclavo por un blanco debía ser esclavizado de inmediato, y era propiedad de quien el blanco dijese –Generalmente él mismo) ellos no tenían por qué quedarse en la federación. Y dos huevos duros.

La reacción del enérgico presidente Buchanan no se hizo esperar. En un discurso memorable dijo que era ilegal que un estado se escindiese, pero que también era ilegal que el Gobierno Federal se lo intentase impedir. Toda una declaración de principios.

Un par de días después de la declaración de Carolina del Sur, siendo aún la Confederación poco más que un sueño de algunos secesionistas, tropas leales al gobierno federal se refugiaron en el inacabado Fuerte Sumter, frente al puerto de Charleston, Carolina del Sur. El regimiento allí desplazado constaba de 114 soldados y 13 músicos. Como era de esperar, los sur carolinos asediaron el lugar, fácilmente asediable (y defendible), pues es un lugar similar al Islote del Perejil con un fuerte encima. Al intentar reabastecer con comida (algo que suele ser necesario) a la tropa, pero el barco que lo intentó fue atacado por la artillería de los escindidos. Buchanan, en un acto de valor impresionante, se sentó a ver los días pasar, recibiendo puntualmente las súplicas de los famélicos atrincherados, que a su vez recibían de vez en cuando algún que otro acercamiento hostil.

Todo esto no habría ocurrido de avituallar a las tropas
usando a Mazinger, en vez de un barco.


Desde el comienzo del asedio, se formó la confederación gracias a la inacción absoluta del gobierno de Buchanan, que al no punir a Carolina del Sur dejó abierta la puerta a otros estados para emularles. A principios de febrero se creó la Confederación, dotada de su propia constitución y toda la parafernalia burocrática. Aún quedaba un mes para la toma de posesión de Lincoln, y el tablero de la guerra civil se había construido con la connivencia de Buchanan.

Por favor, si hay algún troll por los alrededores, estaré encantado que me venga diciendo aquello de que me meto con los cristianos porque no me atrevo con los moros.

19 comentarios:

Folken dijo...

Si se quejan de la poca calidad del post, esta vez tengo excusa: No tengo agua corriente (ni no corriente, vaya) en casa desde el sábado por la tarde. Ni yo ni, al menos, 4XX vecinos.
Me estoy empezando a cagar en un país que se autoproclama del primer mundo, pero no voy a decir en cual.

engelson dijo...

yo, antes de pasar a criticar ese constante meterse con los cristianos en vez de con los moros, quiero llamar la atención sobre el parecido del vicepresidente Breckinridge con Woody Harrelson

en cuanto a la matanza y los hechos luctuosos que relatas, me provocan tal derrame lacrimal que fácilmente podría abastecer del líquido elemento a una ciudad pequeña

bien hinvestigado todo

Folken dijo...

¿Lágrimas de risa?

El Hombre de la Pústula dijo...

1- Lágrimas de duda. O de sorpresa.

2- ¿Qué es lo que dice que no puede la mormona?

3- Con Mazinger mejor, claro.

El verificador de palabra me pide: NANTES.

Folken dijo...

La chica llora porque su religión le prohibe pilotar a Mazinger.

Nuskens dijo...

Tiene más pinta de querer llevar a Afrodita xDDDD

Folken dijo...

Alalocadichoooo: Afrodita dispara tetas. Eso va en contra de, al menos, 16 cultos conocidos.

engelson dijo...

en la wiki dicen que hay una peli sobre la vida de Brigham Young, seguro que es de la que me gustan, religión y matanzas...corro a descargarla

ALOMA69 dijo...

Pasaba a saludarle y de paso felicitarle por la cantidad de información con la que nos obsequia.

Las fotos son muy interesantes, hacía siglos que no veía a Mazinger y me ha gustado comprobar que para él no pasan los años.

Pues eso, saludos!!!

estanli cuvric dijo...

Lo jodido es meterse con los budistas. Con los moros, mejor bajarse.
Lástima que no se encuentre ahora en España... anoche pusieron en La 2 "W", de Oliver Stone, un biopico lamardemajo sobre Georgie.

tia cookie's dijo...

XD!! mein Her, qué le está pasando? anda perdido en los apalaches? yo dsde aquí lanzo cachos de galletas para que pueda volver a casa. Y si está en casa, debe dejar de leer libros de caballería, Confederada o no, que cualquier dia le da por arremeter contra mormones de viento.
Qué es lo que no puede la linada mamoncilla, perdón, mormoncilla?
Me lo aclare, que conozco a más de uno dispuesto a dejarle su poder.

Folken dijo...

Engelson: No sé por qué, pero me parece que la peli está hecha por mormones.

Aloma69: Me comentó el otro día que venía de ponerse Botox.

Hestanlai Cuvris: ¿Por qué es difícil meterse con calvos voluntarios que visten harapos?

Tia Cookies, prometo que es el último post sobre la guerra civil americana en, al menos, 2 semanas.

Capazorros dijo...

Nooo, con los moros no, que Ala escupe en el culo.

Rabino dijo...

Y que les paso a los abigarrados indios - que fueron sin duda culpados de la Matanza de Mountain Meadow?

Imagino que los 6,000 soldados que cercaban Utah debieron saciar en ellos su frustracion ...

Folken dijo...

Capazorros: ¿Alá escupe en el culo? Esa es nueva... me gusta.

Rabino: El problema fue que, aunque uno se disfrace de indio, si se deja la barba y va con sandalias deja huellas. La mayoría de indios fueron, antes, durante y después de la guerra, convertidos al mormonismo o exterminados.

denke dijo...

yo no entiendo por que en los USA's no hacen mas pelis de su historia reciente (la unica).
La lástima es que los Mel Gibson's siempre se dejan las partes truculentas y ridiculas.

El Hombre de la Pústula dijo...

Hola. Sólo quería decir que vuelvo regularmente para ver a la mormona impotente.

Aunque este nombre no le haga ninguna justicia.

The Gentleman Loser dijo...

Gran historia la de este malandrín, pero claro, es más fácil ser un absoluto incompetente cuando no existe Internet para que te critiquen, ¿no?... Yo estoy con los Confederados, que tenían bigotones más atusados y hay que decir que el gris es más sufrido para hacer uniformes (no eran listos ni ná).

Folken dijo...

Denke, supongo que si los USA hiciesen pelis históricas ahroa mismo les saldrían los mismos churros que cuando las hacemos en España. Demasiada corrección política.

La Mormona Que Nada Puede Y Todo Lo Mueve me manda recuerdos para usted.

Llentelmen lusa, los bigotes de los confederados eran, sin duda, un punto a su favor. Aunque por aquella época tampoco había tanta diferencia bigotobarbil entre el norte y el sur.


Prohibido plagiar o hacer obras derivadas sin permiso. Prohibida su distribución comercial (¿realmente alguien podría sacar dinero de esto?) sin permiso.
I'm myself and I approve this message.