Y para empezar, la penúltima tufarada falaz sobre las elecciones americanas. Mi hinspirasisión para esto, son los repasos histórico-electorales de Antxon Garrogerrikabeitia, aunque él esto lo hace mejor que yo.
EL SISTEMA ELECTORAL
(a.k.a. HEL CISTEMA HELEKTORIL, para los que nos lean en HOYGAN)
200 años antes de mi nacimiento -1787-, mientras el gobierno del Congreso (la asociación de las 13 colonias que habían conformado la resistencia colonial contra el Imperio Británico) se derrumbaba, un grupo de lo que más adelante se llamarían federalistas convocó
Se discutió de todo. De hecho ahí se adoptó el sistema decimal para el dólar (no así para las pesas y medidas, manteniendo un sistema caótico, arcaico y poco útil), y se habló sobre territorialidad, derechos etc. Aunque la mayoría de derechos civiles no fueron aprobados en la constitución, fueron añadidos posteriormente por las famosas “enmiendas”, conditio sine qua non de algunos estados para la sanción de la constitución. Pero eso no es el tema del que hablar aquí. Lo que me interesa es el tema electoral.
Un representante de Virginia en la convención (por aquel entonces el estado más poblado y potente de los 13, amen de incluir no solo la actual Virginia si no la occidental, pues fue separada tras la guerra de secesión) presentó un plan, por el cual el poder legislativo estaría constituído por dos cámaras (a imagen y semejanza del modelo inglés, que ellos conocían y habían imitado en muchas legislaturas estatales). La primera de ellas se elegiría por voto proporcional a la población, la otra la elegirían la inferior en base a las propuestas hechas por cada estado. Esas dos cámaras serían las encargadas de nombrar al ejecutivo. Dado que la cámara electa elegiría a la otra y entre los dos el gobierno, los estados con mayor población –Virginia tenía en torno al 18% de la población de la Unión- tendrían más poder de decisión.
En oposición a esto, Nueva Jersey hizo un plan paralelo: Un sistema unicameral con un representante por cada estado. Eso no solo era inviable si no que era prácticamente el mismo sistema del Congreso.
Antes de que la sangre llegase al río, pues dado que todos conocemos a los políticos pasados y presentes (estaban ya todos como en el recreo de una guardería), un tal Roger Sherman propuso el hallar una solución intermedia. Sencillamente brillante. ¿cómo no se le ocurrió a nadie antes?
Habría una cámara elegida por voto popular, y otra con los representantes de cada estado –Hasta el siglo XX el Senado de los Estados Unidos no fue elegido por votación popular-
La elección de los congresistas se haría mediante elecciones uninominales a una vuelta en distritos electorales designados por cada estado. -¿mande?.
A cada estado, en función de los últimos datos disponibles del censo, se le asignaría un número de congresistas. El estado, dados los congresistas, dividiría su territorio en n distritos electorales donde n fuese el número de congresistas asignados. En cada uno de esos distritos se elegiría un (1) representante. De ahí que se le llame House of Representatives.
A día de hoy la cámara de representantes tiene pocos poderes (Recordemos que los Estados Unidos tienen un sistema presidencialista, donde gran parte del poder federal lo tiene el presidente, y la mayoría de competencias y poderes están cedidos a las legislaturas estatales y los gobiernos estatales, véase los clásicos electorales como eutanasia, aborto, pena de muerte y demás chafarderías, por lo que cuando se tratan esos temas en los debates presidenciales me entran grandes bostezos.). Entre los poderes de la cámara de representantes se hayan el “consentir y legitimar” las decisiones presidenciales, el poder de ratificar los tratados internacionales (cosa que, últimamente, es bastante estúpida por lo denostado de las leyes internacionales), el de destituir y recusar cargos públicos y, el que más renombre le está dando últimamente por la importancia que está adquiriendo, tiene la capacidad de adoptar las partidas extraordinarias de presupuesto federal.
Otra cosa curiosa es que se renueva cada 2 años -un periodo mucho más corto de lo habitual en las democracias occidentales, y que ningún estado se puede quedar sin representante (aunque tuviese 2 habitantes).
El hecho de que cada estado fije los límites de los distritos electorales (en España cada provincia es un distrito electoral), da lugar a los llamados gerrymanders, a saber, distritos electorales con formas increíbles para asegurar la victoria de alguien afín al gobierno estatal en la misma.
La elección actual del senado se hace también por elección uninominal a una vuelta (votas a la persona, no la lista del partido), pero este se renueva por tercios cada dos años, pues el mandato de un senador dura 6 años. Cada estado tiene exactamente dos (2) senadores. Estos son el Senador Senior y el Junior, siendo el Senior el que más tiempo lleve en el cargo de los dos.
Como se puede ver, es un sistema bastante más simple que, por ejemplo el español, ¿no? Pues no. Porque la elección presidencial, que a priori parecería la más simple, no lo es tanto.
Por partes. Nadie vota al presidente. La elección presidencial es indirecta, esto es, se eligen representantes electorales que, a su vez, son los que eligen al presidente. Después, son estos representantes los que también eligen al vicepresidente.
Estos representantes NO tienen la obligación de votar por lo que se les ha indicado. Es decir, el electorado de un distrito negro de Philadelphia elige a un representante para que vote por Morgan Freeman. Este, a su llegada a Washington DC, y tras pimplarse quince Budweiser, puede votar por Chuck Norris o por la Duquesa de Alba.
Este sistema funciona así porque, cuando se concibió, no existiendo los partidos políticos definidos tal cual los conocemos hoy, cualquier persona sin una estructura de partido detrás podía presentarse a la presidencia. Dado que esto podría llevar al voto provinciano o absurdo, los compromisarios serían elegidos de entre los más capaces (sic) de cada estado por la legislatura estatal, y serían los encargados de defender los intereses de los votantes de su estado aunque estos no supiesen cuales eran esos intereses(olé). Los compromisarios también serían elegidos en los distritos de cada estado, ya que su número varía según la población de los mismos.
Otra cosa que pudiera resultarnos extraña, es la elección de los running mates (1)(2). Esto es así porque, en los albores de la época de los partidos, el presidente era la persona más votada por los compromisarios, y el vicepresidente el segundo más votado. Esto condujo a que personas con ideas muy distintas ocupasen la presidencia y la vicepresidencia al mismo tiempo, a saber la segunda presidencia del intelectualmente brillante John Adams (padre del también presidente John Quincy Adams) tuvo como vicepresidente a Thomas Jefferson, igualmente genial (y principal redactor de la declaración de independencia, enmendada por Franklin y John Adams). John Adams era un convencido federalista –ideología de la América de entonces, que defendía que la mayor riqueza de una nación son sus comerciantes, defensores de una aristocracia más a la europea que había sido aniquilada con la Guerra Revolucionaria y del urbanitismo (de urbanita) sobre el ruralismo- y Thomas Jefferson uno de los padres del Partido Republicano, por aquel entonces llamado Demócrata Republicano (si, suena mal)
El gobierno estadounidense, como la mayoría de los del planeta, es fruto de una época y de unas ideas. El problema es que, dado que fue el primer sistema popular y no ha sido prácticamente modificado desde su creación. Tiene lagunas democráticas como los gerrymanders, que hay que conocer para poder comprender el por qué de algunas elecciones extrañas o de la poca renovación de la cámara de representates, que, teóricamente, debería tener un movimiento incansable. También, el por qué en determinados estados los votos electorales (los compromisarios para la elección presidencial) quedan repartidos de una manera tan “peculiar”, que no se corresponde en demasía con el voto popular.
El problema es que, en los sistemas en los que esto sí que sucedía (la casi plena correspondencia electoral), los sistemas han acabado colapsando, véanse los distintos gobiernos italianos desde hace décadas (y eso que antes el sistema que usaban era mucho más representativo que el actual, pues ahora usan una derivación del antiguo imperiali),donde pentapartitos y heptapartitos eran habituales.
Como curiosidad: Wasilla, pueblo del que fue alcaldesa Sarah Palin (nuestra experta en relaciones internacionales), recibe el nombre de un dios de la mitología oseta -nacido a su vez de una mala interpretación del nombre Elías-: Уацилла









14 comentarios:
Estupendo artículo, muy bien condensado y "al grano".
Un par de puntualizaciones, si me lo permites (y si no, borra desde los dos puntos): la Cámara de Representantes se renueva al completo (y no sólo la mitad) cada dos años, aunque ahora mismo no puedo recordar si en sus inicios era de ese modo. Y, por otra parte, el GOP no es el mismo partido fundado por Jefferson, ya que nació como tal en 1854 y, de hecho, su primer presidente electo fue Lincoln. Tomaron ese nombre porque se inspiraban en los principios jeffersonianos, pero son dos partidos diferentes. Y, dicho sea de paso, hay que ver cómo han cambiado en siglo y medio...
Saludos y gracias por el artículo.
Dado que no se me ocurre nada brillante que decir acerca de este tema, cito una cita que leí en otra parte, imputada a Tomás Jefferson:
“Considero que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades
que las fuerzas militares.
Si los ciudadanos permiten
a los bancos privados
controlar la moneda,
primero mediante la inflación,
y después mediante la deflación,
la banca
y las corporaciones
que proliferen alrededor
despojarán a los ciudadanos
de toda la propiedad
hasta que sus hijos
se queden sin casas,
en un continente
que conquistaron sus padres…”
Y así, imbuido de patriotismo ajeno, corro a emborracharme como un Mel Gibson cualquiera.
Otis B Driftwood, Tienes razón en lo de la cámara de representantes. Me armé la picha un lío con la renovación del senado (que si es por tercios cada 2 años).
Y en cuanto a lo del GOP, ellos dicen que sí son aquel partido. Yo me lo tragué.
Y si, hay que ver la diferencia ya no entre Jefferson y Cheney, si no entre Lincoln y cualquiera del gobierno actual (o del de Reagan).
Pustulman, la frase de Jefferson es probable que sí fuese suya, pues siempre fue receloso del creciente poder de la banca en América.
es tan triste escuxar cuanta inorancia ay de los padres asi sus ijos.. ,por la grasia de Dios usted su vida asido trasformada..que Dios le sigua bendisiendo grande mente.
Impresionante, Maese Folken.
Como he estado impresentablemente vago para mis exploraciones blogosféricas, me copio todos tus postios que no he leído para hacerlo con calma.
Saludos.
Estanli, esa poélica Hoyganme es, simplemente, sulibellante.
Pcbcarp, el más duro es sin duda el de los cuchillos. Horas me costó, el jodio.
Me tomo esto como valioso complemento para entender mejor "el ala oeste de la casa blcanca"
que vicio llevo señor!
Hombre, si realmente te interesa, la historia de Estados Unidos de Isaac Asimov está muy bien.
Lo más curioso para mi es lo de presi/vice de los primeros años. Me lo imagino con Zapatero-Rajoy y me hubiese marchado a Londres a la pura aventura.
Yo tengo otra pregunta que es una chorrada: ¿por qué en los paneles de votación del Congreso norteamericano aparece en lugar de Yes y No las palabras YEA y NAY? Es como si en España aplicaramos coloquialismos para votar y pusieramos PSE y NAH xD
Se nota que no le apetece hacer lo que tienen que hacer y por eso nos brinda este extenso y minucioso tratado.
Suerte que de vez en cuando nos alegra la vista con alguna ilustración. La de la peli de Ozores es mi preferida.
Saludos!
Gran explicación de lo que es un gerrymandering pinchando sobre el palabro.
la mujer no es una esclaba del hobre, pero aun es asi en muchos lugares y muchas mujeres sigen creendo en eso. yo creo en que bivimos muchas vidas successibas, y oy podemos ser hobres pero mañana podemos ser mujeres.
¿Lixiviado? Nadie qué no tenga una mente retorcida puede conocer esa palabra, y además darla a conocer al mundo, así, sin más, sin mirar las consecuencias.
Debo avisar a la hermandad de los hombres extraordinarios para que tomen cartas, o unas cervecitas, mejor, en el asunto.
Estanli, le contesté con el siguiente prost.
Capazorros, tenía que poner una palabra rara, si no explotaba.
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