miércoles, agosto 08, 2007

Yo me dopo con Winstrol... ¿Y tu?

En algunos deportes están haciendo cruzadas épicas, con grandes estandartes sobre el juego limpio y la paz en el mundo que se ve quebrada por las sustancias anabólicas y dopantes que aumentan en grado variable el rendimiento físico de los deportistas, tanto de élite como amateurs y ciclados de gimnasio de barrio.

Esto, como ya se ha dicho hasta la saciedad, hastío y otros sinónimos que nos ofrece nuestro amado idioma castellano, idioma que sería más arisco y perdería parte de su pulcritud y ufana lozanía sin nuestros amados acentos y esa bella letra N con sombrero diseñado por Frank Gehry, que nos permite escribir cosas como el ñu de la niña ñoña come ñames, me parece una mamarrachada y una incongruencia típica de gente amargada que no soporta que estos jóvenes de hoy en día se metan mucha más maravilla farmacéutica por las venas de la que ellos se metieron en su día. Porque, seamos realistas, en las primeras vueltas a Francia, en las primeras olimpiadas, los competitivos muchachos, presionados más por sus entrenadores y por sus deseos de ganar que por multimillonarios patrocinadores, intentaban por todos los medios y en muchas ocasiones sin supervisión médica superar los límites de sus desfallecidos o mal entrenados cuerpos. Y eso, aparte de con entrenamiento solo podia lograrse con sustancias estupefacientes o similares. Hoy día simplemente se ha mejorado la industria farmacológica al respecto, así como los sistemas de entrenamiento, los niveles de supervisión médica y las dietas, logrando resultados increíbles. Pero claro, el argumento del “siempre se ha hecho” no sirve. Eso está claro, la costumbre a pesar de que pueda suplir la ausencia de ley en limitados casos no es motivo para hacer lo que a uno le venga en gana. También era costumbre tiempo atrás el arrojar las deposiciones de los humanos esfínteres y las basuras generadas en la cotidianidad por las ventanas.El problema vendría a ser algo así como: Si lo que se pretende es que todos los deportistas esté en igualdad de condiciones… ¿por qué no dejar que todos se dopen a placer?. Claro, alguno podrá pensar que eso daría ventaja a deportistas con un mayor acceso a fármacos y se convertiría más en una guerra farmacológica que deportiva. Esto es discutible desde muchos puntos de vista; para empezar porque aunque yo me tomase toneladas de carnitina para bajar peso, me hiciese transfusiones de sangre limpia, me metiese en cámaras hiperbáricas para dormir y me hinchase a hormona del crecimiento, testosterona, vitaminas B6, B9 y B12 diluidas en magnesio y demás sales, me metiese raciones aceptables de ácidos grasos e incluso me metiese anfetaminas antes de la carrera, podría correr ni una etapa del tour sin haber entrenado previamente. De hecho puede que lo único que consiguiese fuese una visita de urgencia con el médico generalista, quizás con el traumatólogo y la inevitable con el endocrino. Quizás, también, y dado el estado que me hubiese impulsado a meterme tanta mierda en el cuerpo sin supervisión, al psiquiatra. Así que no solo es guerra química, sino en ella también entran en juego con mayor importancia incluso el entrenamiento, la moral y la dieta.
Por tanto… ¿hay que limitar también el número de horas y las técnicas de entrenamiento empleadas para los deportistas para que todos estén en igualdad de condiciones? ¿Deberían de seguir todos la misma dieta? ¿hay que evitar que ninguno de ellos pueda tener más moral que el alcoyano y sepa y pueda soportar por su autocontrol el dolor muscular que le representaría un sobreesfuerzo digno de admiración?
Luego están ya las más débiles excusas sobre la salud de los deportistas, ya que muchas de estas sustancias pueden afectar de forma negativa la salud de los mismos. La testosterona administrada de forma regular puede incluso forzar al cuerpo a dejar de producirla y no solo dejar estériles sino casi asexuados, con unos testículos del tamaño de uvas pasas, a algunos deportistas de sexo masculino. El uso de maravillas como el estanozolol y nandrolona de manera abusiva pueden provocar resentimiento en articulaciones y tendones, hipertrofia y desequilibrios hormonales de cómicas consecuencias (Seguro que de esto los padres de Dueñas saben algo). Pero se olvidan los que arguyen esto que el entrenamiento excesivo también es perjudicial, que comprando puros habanos financias una dictadura o que cada vez que alguien pincha el hipervínculo de este, mi blog, apuñalo sin piedad a un corderito de vidriosa y suplicante mirada.
La conclusión es que todo puede reducirse a teorías más o menos conspiranoicas y con mayor o menor grado de confianza en la raza humana, a saber:

-Que los de las federaciones deportivas no se llevan parte del pastel y les molesta,

-Que “o follamos todos o la puta al río”

-Que los extraterrestres quieren dopar a nuestros más aguerridos deportistas, exponentes de un nivel físico superior y modelos para futuras generaciones y así esterilizar de forma indirecta a los más dotados y a sus seguidores para, de esta forma, tener más fácil una futura invasión. Este plan, descubierto por las federaciones deportivas quiere ser abortado con controles antidopaje.

-Que hay gente que es puritana sin saber qué significa serlo.

- Hipocresía

- ///ponga aquí la suya///


Eso si, yo recomiendo que, si alguien quiere doparse, lo haga con moderación, ya no solo por los cambios de humor dignos de embarazada que tienen los cicloinómanos, sino por cosas como esta. La aterradora exhibición de Mister Olympia 2005.

En otro orden de cosas. La película de Los Simpson no ha sido nada de lo que yo creía que sería: Ni una grandiosa cagada ni la más épica de las maravillas que el ser humano haya creado. Es simplemente un capítulo muy largo y no demasiado malo.

Como fin, el chiste que más gracia me hizo de la película y el único en el que solo nos reímos los dos que vinieron conmigo y yo: (Aviso, voy areproducirlo, por si alguien no lo ha pillado, si es de los que les mata que les jodan una escena, cosa que respeto, que NO LO LEA)

(Cletus hace un juego de manos vulgar que consiste en “mover el pulgar”)

-¿A que no sabe como hago esto?

-No se… ¿endogamia?


De colofón, un maravilloso cartel publicitario nacionalista inglés.


Prohibido plagiar o hacer obras derivadas sin permiso. Prohibida su distribución comercial (¿realmente alguien podría sacar dinero de esto?) sin permiso.
I'm myself and I approve this message.